Del porque Soshikétsal ha sido venerada falsamente como Guadalupe
No es la intención crear controversia en torno a la veneración y culto católico a Guadalupe, pero debemos al antropólogo Salvador Díaz Cíntora, tan pertinentes y hábiles deducciones en torno a los estudios de Soshikétsal; los cuales realizó para el seminario de estudios prehispánicos para la descolonización de México. En dicho estudio, se presenta a Soshikétsal, no ya como patrona de concubinas y rameras, ¡Cuantas falacias y mentiras de eruditos extranjeros y frailecillos católicos! La verdadera cara de Soshikétsal es la de Diosa Madre de los anawuakas, y posiblemente, verdadera y trascendente Señora del Anáwuak.
Dicho estudio que fue publicado en el año de 1990 en México y titulado: XOCHIQUÉTZAL, ESTUDIO DE MITOLOGÍA NÁHUATL, fue publicado por la UNAM; se refiere también a los elementos que presenta la llamada tilma de Juan Diego, la cual, curiosamente, esta repleta de elementos NO cristianos; se puede aventurar sin temor a errar, que quien hizo la imagen, no era cristiano y no le interesaba en absoluto serlo.
Dicho estudio que fue publicado en el año de 1990 en México y titulado: XOCHIQUÉTZAL, ESTUDIO DE MITOLOGÍA NÁHUATL, fue publicado por la UNAM; se refiere también a los elementos que presenta la llamada tilma de Juan Diego, la cual, curiosamente, esta repleta de elementos NO cristianos; se puede aventurar sin temor a errar, que quien hizo la imagen, no era cristiano y no le interesaba en absoluto serlo.
Basado en este estudio, y agregándole mis propios estudios en torno a la Gran Diosa, puedo hablarles sobre las claves misteriosas y esotéricas que presenta la Tilma, y por cuales nos daremos cuenta de la verdadera identidad de la Señora; se las presento humildemente a continuación, no sin antes agradecer a Salvador Díaz Cíntora, por este medio, le agradezco por este regalo tan precioso de como el culto a Soshikétsal supervivio:
1. La juventud de la Guadalupana, calculada entre doce y quince años, posiblemente trece, ya que era un numero sagrado para los anawakas; y como diría el poeta jesuita, Andrés de la Fuente refiriéndose a la imagen presente en la tilma: "in medio tenerae corpus duodenne puellae", es decir, en medio el cuerpo de doce años de una tierna niña. Y el pintor Miguel Cabrera, nos habla de una edad entre catorce y quince años. Recordemos entonces que la imagen de la Guadalupana, no corresponde con la vieja Madre Koatlikue, o Temaskaltesi, si no con la versión de la joven Diosa Madre: Soshikétsal. Tan es cierto esto, que la Guadalupana lleva el cabello suelto, como lo llevaban las mujeres vírgenes meshicas.
Debo hablar del mito esparcido por el clero católico a su ignorante grey, acerca de las supuestos estudios hechos a la imagen de la Guadalupana donde aparecen pupilas reales. Dice el clero que en un ojo, la Guadalupana mira a una familia mexicana, y otro ojo se puede observar el emocionante momento de abrir la tilma de Juan Diego; sobre dichos estudios yo les aseguro sencilla y llanamente que no existen, y si existen; invitó cordialmente a los esparcidores del mito que me lo prueben.
2. El Rostro de la Guadalupana es moreno cenizo, nos recuerda a la advocación de Soshikétsal como Ishneshtli, Cara Cenicienta; y a los cenizos, neneshkílitl, que según Motolina, era comida ritual en honor a Teskatlipoka NEGRO.
3. Hay que notar la presencia de Iskisóshitl, en el vestido de la Guadalupana, estas flores están consagradas a Soshiketsal, y conocidas también como flores de concubinas y facilitadoras; están en cierto relato igualmente emparentadas con Teskatlipoka Negro y con la Señora.
En efecto, el significado simbólico, o esotérico, de la flor a nivel global, es el siguiente: la flor extiende sus raíces en la tierra negra, allí donde esta el Reino De los muertos, o Miktlán, la flor se alza bella y se perfuma, sonriendo al sol; la flor que representa la vida, se yergue orgullosa al mundo. Pero la vida como la flor vienen precisamente del mundo de los muertos, donde han echado raíces, en la negra tierra a donde todos volvemos. Así mismo, la flor no se puede poseer, al arrancarla para poseerla, la destruimos; por otro parte, las flores tienen una corta vida, apenas nacen en primavera y en otoño se marchitan; así de efímera es la vida de todos los que habitamos en el Sem Anawak.
El otro jeroglífico, -o mas propiamente dicho, códice- no corresponde a ninguna flor real, el artista se burla de nosotros cuando tratamos de adivinar que flor es; sin embargo, el códice presenta dos glifos, uno corresponde al glifo de Tépetl, que significa monte, y el otro yákak, que significa punta o nariz; esto quiere decir en la cima del cerro, en la punta del cerro. Juntando ambos glifos, da como resultado; Tepeyakak, es decir; el lugar donde siempre se ha venerado a la Madrecita, Tonantsin.
La Diosa que antes no tuvo templo, porque se veneraba en medio de la Naturaleza en la cima del cerro; ahora pide que se haga una capilla en su honor, y así evitar que su culto desaparezca. Hay que notar como el rostro de la Guadalupana tiene cierto relieve, muy prominente, justo en la nariz, (yákak).
En efecto, el significado simbólico, o esotérico, de la flor a nivel global, es el siguiente: la flor extiende sus raíces en la tierra negra, allí donde esta el Reino De los muertos, o Miktlán, la flor se alza bella y se perfuma, sonriendo al sol; la flor que representa la vida, se yergue orgullosa al mundo. Pero la vida como la flor vienen precisamente del mundo de los muertos, donde han echado raíces, en la negra tierra a donde todos volvemos. Así mismo, la flor no se puede poseer, al arrancarla para poseerla, la destruimos; por otro parte, las flores tienen una corta vida, apenas nacen en primavera y en otoño se marchitan; así de efímera es la vida de todos los que habitamos en el Sem Anawak.
El otro jeroglífico, -o mas propiamente dicho, códice- no corresponde a ninguna flor real, el artista se burla de nosotros cuando tratamos de adivinar que flor es; sin embargo, el códice presenta dos glifos, uno corresponde al glifo de Tépetl, que significa monte, y el otro yákak, que significa punta o nariz; esto quiere decir en la cima del cerro, en la punta del cerro. Juntando ambos glifos, da como resultado; Tepeyakak, es decir; el lugar donde siempre se ha venerado a la Madrecita, Tonantsin.
La Diosa que antes no tuvo templo, porque se veneraba en medio de la Naturaleza en la cima del cerro; ahora pide que se haga una capilla en su honor, y así evitar que su culto desaparezca. Hay que notar como el rostro de la Guadalupana tiene cierto relieve, muy prominente, justo en la nariz, (yákak).
4. Las estrellas del manto son 46, si empezamos a contar las del lado derecho, son 20, y 26 del lado izquierdo; si lo medimos a través del tonalpowuali, o cuenta de los signos, los primeros 26 días caen en la fecha Shikome-Sóshitl, Siete-Flor, día consagrado a Soshikétsal. En esta forma de medir el tiempo, es por medio de trecenas, el trece es un numero sagrado para la Diosa, en el lado izquierdo del manto, cae precisamente el día trece de la trecena dedicada a Soshikétsal.
Por otra parte, se aprovecha para desmentir las fuentes católicas que dicen que en el manto de la virgen están presentes las constelaciones y el cielo nocturno de diciembre de 1531, ya que no existe ningún estudio verídico sobre el mismo, y menos de la NASA, y si existen, (les quiero dar el beneficio de la duda); invito a los esparcidores del mito que lo comprueben con documentos reales y certificados,con los dichosos estudios fidedignos y legales.
Por otra parte, se aprovecha para desmentir las fuentes católicas que dicen que en el manto de la virgen están presentes las constelaciones y el cielo nocturno de diciembre de 1531, ya que no existe ningún estudio verídico sobre el mismo, y menos de la NASA, y si existen, (les quiero dar el beneficio de la duda); invito a los esparcidores del mito que lo comprueben con documentos reales y certificados,con los dichosos estudios fidedignos y legales.
5. El numero de rayos, según el Nikan Mopowua, (texto donde se narra las apariciones guadalupanas), son cien, y según la cuenta del tonalpowuali, es día noveno de la octava trecena, es decir, el nueve-Flor, Shikanawi-Sóshitl. El nueve es un numero sagrado, ya que representa los meses de gestación; algo muy difícil de atribuirle a la casualidad.
6. La Luna Negra, símbolo tanto de Teskatlipoka Negro, como del Miktlán, de donde proceden las flores, la vida, Soshikétsal; aquí vemos surgir a la Guadalupana de la Luna Negra. Hablo de surgir, porque en efecto no aparecen los pies de la Señora, algo que no ocurre en la mayoría de las Madonnas europeas, donde se ve claramente como alguno o ambos pies, aplastan la cabeza de la serpiente. Es impensable siquiera que la Señora, pise una serpiente en el pensamiento anawaka; algo que en efecto, no vemos en la pintura presente, aquí la Señora surge místicamente.
Por otra parte, Nawi Tekapatl, cuatro pedernal, es nombre de la Luna, y pertenece a la trecena de Soshikétsal; siendo también la medialuna, un accesorio de la Diosa, si es que se le puede nombrar así; y la medialuna está presente en la nariz de Sochikétsal en los códices. Juntando que el trece, es de simbología lunar, existen trece lunas llenas a lo largo del año. Hay un relato que explica porque la medialuna se vuelve negra, en ella un murciélago muerde los genitales de Soshikétsal por orden de Ketsalkóatl, y de allí que las flores tienen perfume ahora.
Por otra parte, Nawi Tekapatl, cuatro pedernal, es nombre de la Luna, y pertenece a la trecena de Soshikétsal; siendo también la medialuna, un accesorio de la Diosa, si es que se le puede nombrar así; y la medialuna está presente en la nariz de Sochikétsal en los códices. Juntando que el trece, es de simbología lunar, existen trece lunas llenas a lo largo del año. Hay un relato que explica porque la medialuna se vuelve negra, en ella un murciélago muerde los genitales de Soshikétsal por orden de Ketsalkóatl, y de allí que las flores tienen perfume ahora.
7. Según el Padre Durán, en las fiestas de Soshikétsal, se vestía a los niños varones menores de trece años, de pajarillos, y bailaban en el templo mayor, Uey Teokali; en torno al altar de Uitsiloposhtli, estos niños emplumados, simulaban ser colibríes que succionaban el polen de las flores.
En lo que nos respecta de la imagen de la Guadalupana, el niño pájaro, mira hacía la izquierda; recordemos que Uitsiloposhtli, significa precisamente, Colibrí Zurdo. Las colibríes y las flores, son una obvia referencia al acto sexual, donde el "pájaro" es un símbolo fálico de pene; y la flor de la vulva o vagina. Por lo tanto, el niño no es un ángel o un querubín, es un niño danzante del Teskatlipoka Azul, Uitsiloposhtli, (si es que no se trata del propio Dios).
En lo que nos respecta de la imagen de la Guadalupana, el niño pájaro, mira hacía la izquierda; recordemos que Uitsiloposhtli, significa precisamente, Colibrí Zurdo. Las colibríes y las flores, son una obvia referencia al acto sexual, donde el "pájaro" es un símbolo fálico de pene; y la flor de la vulva o vagina. Por lo tanto, el niño no es un ángel o un querubín, es un niño danzante del Teskatlipoka Azul, Uitsiloposhtli, (si es que no se trata del propio Dios).
8. La danza hecha por los niños, se hacía con brincos y pasos de un solo pie; así el Dios guerrero que también baila, es descrito de esta forma, en el Himno a Uitsiloposhtli: "Prodigio, Morador de las Nubes, UNO es tu pie". Esto nos recuerda, que la imagen de la Señora, esta bailando, cosa muy cierta, esta bailando con un solo pie; como pudo ser la danza del colibrí zurdo, ya que bien sabemos que Uitsiloposhtli no era cojo.
9. En otro verso, al himno a Uitsiloposhtli se puede leer: "Morador del frío, tu ayate se abrió". Es decir, tu imagen, tu realidad, tus misterios y tus secretos podemos vislumbrar; ¡Tu Divinidad! Se me viene a la memoria que los egipcios hablaban de descubrir el velo de Isis; aquí efectivamente, en la narrativa del Nikán Mopowa; vemos como se abre la Tilma, y podemos vislumbrar a la Diosa en su esplendor, y son precisamente las flores, quienes pintan o impregnan la tilma.
10. Las cuatro apariciones marianas, son las cuatro fiestas del tonalpowuali dedicadas a Soshikétsal; es decir, como Tlasolteotl, Mayawuel, Soshikétsal y Calshiutlikue.
11. En las fiestas de diciembre, en honor al nacimiento de Uitsiloposhtli, gritaban los sacerdotes: ¡Teotl Eco! Que significa, ¡Llego Dios! Se decía al momento de exhibir la imagen del Señor; Y la feligresía respondía: ¡Iwan Tieco! Es decir, "Ya llegaste con El", no paso mucho en que este pregón, se volvería un nombre personal: Juan Diego. Kuautlatoak, es un titulo sacerdotal que significa: Águila que habla, (supuesto apellido de Juan Diego).
12. Ya vimos que existe una relación enorme, entre el mundo del Miktlán, y la flor que nace; Soshik+etsal. Entre la antigua festividad del día de Muertos, del Anáwak, es decir, el Uey Mickaílwutil; y la festividad a Soshikétsal, el Pashtontli, hay exactamente 40 días. Ahora bien, entre la festividad cristiana del día de muertos, o dos de noviembre; y la festividad de la Virgen de Guadalupe, el día 12 de diciembre, hay exactamente 40 días, ¡Una cuaresma anáwaka! (Que además arroja más pruebas que conectan a la Guadalupana con el pensamiento y la religiosidad anawakas).
13. La cruz en el pecho, recuerda a los cuatro puntos cardinales y mas propiamente, ¡Los cuatro Teskatlipokas! Es seguro, que quien pinto la tilma, no era, ni le interesaba ser cristiano, ¿Entonces quien la pinto? La respuesta la da, precisamente un sacerdote católico; Fray Francisco de Bustamante. Este frailecillo fue quien en el año de 1556, en un sermón dijo que el "indio Marcos", fue quien pinto la tilma, que es ahora objeto de veneración para los naturales que allí recuerdan a su ídolo y lo llaman todavía, Tonantsin.
Posiblemente este indio Marcos, no sea otro que Marcos Sipak de Aquino, uno de los mas destacados pintores de la Nueva España y que murió en 1572, de noble cuna; conocía todos los secretos y misterios reservados para los nobles anawakas, y no queda duda que nos dejo muchos misterios para volver abrir la tilma, y encontrar precisa y divinamente pintada, a Soshikétsal, Madre del Sem Anáwak. Hemos resuelto el Misterio. No cabe duda, como diría cierto erudito, que los mexicanos no "somos" católicos, somos "guadalupanos".
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Posiblemente este indio Marcos, no sea otro que Marcos Sipak de Aquino, uno de los mas destacados pintores de la Nueva España y que murió en 1572, de noble cuna; conocía todos los secretos y misterios reservados para los nobles anawakas, y no queda duda que nos dejo muchos misterios para volver abrir la tilma, y encontrar precisa y divinamente pintada, a Soshikétsal, Madre del Sem Anáwak. Hemos resuelto el Misterio. No cabe duda, como diría cierto erudito, que los mexicanos no "somos" católicos, somos "guadalupanos".
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Ahora, le mando un cordial saludo al rector de la Basílica de Guadalupe, quién dice que los danzantes son un peligro para la fe católica; le recuerdo que sin los danzantes, EL NO ESTARÍA EN EL NEGOCIO. El nombre del rector, no vale la pena mencionarlo, y su nombre sea borrado para siempre, pero les dejo una captura del periódico donde se le ocurrió decir, semejante estupidez.









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