Teocuícatl: Himnos Sacros De La Antigua Religión...
Parte I, dedicada al Tezcatlipoka Azul
CANTO A WITSILOPOSHTLI
Witsiloposhtli,
el joven guerrero,
el que obra
arriba, va andando su camino...
No en vano
tomé el ropaje de plumas amarillas;
porque Yo Soy que ha hecho salir el Sol.
El
Portentoso, el que habita en región de nubes:
¡Uno es tu
pie!
El habitador de fría región de alas:
El habitador de fría región de alas:
¡Se abrió tu manto!
Al muro de
la región de ardores,
se dieron
plumas, se va disgregando,
se dio
grito de guerra...
¡Ea, ea, ho
ho!
Mi Dios se llama DEFENSOR.
Mi Dios se llama DEFENSOR.
Oh, ya prosigue, muy vestido va de papel,
el que
habita en la región de ardores, en el polvo,
en el polvo
se revuelve en giros.
¡Los de Amantla son nuestros enemigos!
¡Ven a
unirte a mí!
Con combate
se hace la guerra:
¡Ven a
unirte a mí!
¡Los de
Pipiltlan son nuestros enemigos!
¡Ven a
unirte a mí!
Con combate
se hace la guerra:
¡Ven a
unirte a mí!
CANTO DE TLÁLOK
Ay, en México se está
pidiendo prestamos al Dios.
En donde están las banderas de papel
y por los
cuatro rumbos están en pie los hombres
¡Al fin es el tiempo de su lloró!
Ah,
yo fui creado y también festivos manojos
de ensangrentadas espigas,
conduzco al patio sagrado de mi Dios.
conduzco al patio sagrado de mi Dios.
Ah, tú eres mi caudillo, oh Príncipe Divino,
y aunque
en verdad tú produjiste tu maíz,
sustento nuestro, aunque tú eres el primero,
sólo te causan vergüenza.
sólo te causan vergüenza.
Ah, pero si alguno me
causa vergüenza,
(es) porque no me conocía bien: vosotros,
en cambio, sois mis
padres, mi sacerdocio,
Serpiente-Tigre...
Serpiente-Tigre...
Ah, de Tlalokan, en
nave de turquesa,
salió y no es visto Acatonal.
salió y no es visto Acatonal.
Ah, ve a todas partes, ah, ve,
extiéndete en el Poyautlan.
Con sonajas de nieblas es llevado al Tlalokan.
Ah, mi hermano Tozcuecuesh
Con sonajas de nieblas es llevado al Tlalokan.
Ah, mi hermano Tozcuecuesh
Yo me iré para siempre: Es tiempo de su lloro
¡Ah, envíame al Lugar
del Misterio, bajo su mandato!
Y yo le dije al
príncipe de funestos presagios:
Yo me iré para siempre
¡Es tiempo de su lloro!
¡Es tiempo de su lloro!
Ah, a los cuatro años
entre nosotros es el levantamiento:
Sin que lo sepan ellos, gente sin número,
Sin que lo sepan ellos, gente sin número,
en la Mansión de los Descarnados: Casa de plumas de quetzal,
se hace la transformación; es cosa propia del
Acrecentador de los hombres.
se hace la transformación; es cosa propia del
Acrecentador de los hombres.
Ah,
ve a todas partes, ah, ve, extiéndete en el Poyauhtlan.
Con sonajas de niebla
es llevado al Tlalocan.
CANTO A XOCHIPILLI
Encima del campo de juego de pelota
hermosamente cante el precioso
faisán:
Está respondiendo a Sintéotl.
Ya cantan nuestros amigos, ya canta
el precioso faisán:
en la noche lució Sintéotl.
Solamente oirá mi canto Quién Tiene Cascabeles,
Quién Tiene Rostro Enmascarado, solamente oirá mi canto:
Sipaktonali.
Pongo la ley en Tlalokan:
Soy el
Proveedor de bienes (pongo la ley).
En Tlalocan yo, el Proveedor, yo
pongo la ley.
Oh, yo he llegado allá donde el
camino se reparte
Yo Soy Síntéotl.
¿A dónde iré? ¿A dónde seguiré el
camino?
Soy el
Proveedor de Tlalocan. ¡Llueven los Dioses!
CANTO A MAKUIL-XÓCHITL
(Cinco-Flor)
De donde las flores están enhiestas
he venido yo:
Viento que proveerá, Dueño del rojo
crepúsculo.
Del mismo modo, tú, Abuela Mía,
La De La Máscara, (eres) Dueña de
la aurora.
Viento que proveerá, Dueño del rojo
crepúsculo.
Oh Dios de los presagios funestos,
oh, Señor Mío, Teskatlipoka:
Responded
al Dios Mazorca.
AL DIOS DE LAS AGUAS
¡Llego, llego!
Vengo del mar, de en medio de las
aguas,
donde el agua se tiñe: de la aurora
son los tintes.
No soy más que un cantor:
Flor es mi corazón:
ofrezco mi Canto.
Vengo hasta acá del país de la
lluvia:
vengo a dar deleite al Dios.
No soy más que un cantor:
Flor es mi corazón:
ofrezco mi Canto.
Dueño del agua y la lluvia,
¿Hay acaso, hay acaso tan grande
como tú?
Tú eres el Dios del mar.
Cuántas son tus Dolores,
cuántos son tus Cantos.
Con ellas deleito en tiempo de
lluvia.
No soy más que un cantor:
flor es mi corazón:
ofrezco mi canto.
Todo me fue dado aquí:
mi abanico, mi plumaje de quetzal,
los perfumes,
mi curvo cayado, mi florón de
papel,
en la casa de los musgos acuáticos,
en la casa de la luz.
Cuántas son tus flores,
cuántos son tus cantos.
Con ellas deleito en tiempo de
lluvia.
No soy más que un cantor:
flor es mi corazón:
ofrezco mi canto.
Ya llegué hasta acá,
vedme aquí.
Soy un cantor,
vengo a deleitar,
vengo a hacer reír al Dios.
¡Soy un cantor!
Con valiosas flores me hice un
collar,
gozo de variadas flores, con ellas
bailo:
la bella florescencia de flores
amarillas
son mi
cayado, son mi abanico.
Soy un cantor,
vengo a deleitar,
vengo a hacer reír al Dios.
¡Soy un cantor!
Ay, a región ingrata he llegado:
no es aquí la región de las lluvias
del Dios.
Te vengo a dar deleite,
vengo a acabar con tu tristeza.
Vengo a hacer muelle el patio del
Águila,
vengo a refrigerar el patio de la
Flor.
Soy un cantor,
vengo a deleitar,
vengo a hacer reír al Dios.
¡Soy
un cantor!











